El Juzgado de Instrucción y Correccional Penal Nº 5 de General Pico, subrogado por el doctor Diego Ambrogetti, Secretaría del doctor Sebastián Rawson Paz, decidió el viernes pasado dejar libre, aunque continuará ligada a la causa, a la joven madre del bebé de once meses fallecido en Bernardo Larroudé el jueves 8 de julio pasado.
La novedad se confirmó ayer a través de una fuente confiable, la cual, además, afirmó que el padre del bebé continuará detenido al menos hasta la semana próxima. ¿Porqué la decisión?, se entiende que porque no existirían más elementos que los acopiados por
“Desde que sucedió el caso se mostró totalmente abatida, no encuentra consuelo, conmueve al que habla con ella del episodio” dijo la misma fuente tratando de interpretar la decisión judicial. ¿Porqué no se tomó la misma medida con el joven de 21 años, padre del bebé?, según los datos obtenidos ayer porque “fue el último en tener contacto con el bebé, él apareció con el bebé sin vida entre sus brazos” respondió la misma fuente.
Del mismo análisis surge con claridad, que el caso no será sencillo de dilucidar por la justicia. En principio por la solidez de las declaraciones de los padres del bebé que, según se supo, “fueron coincidentes en un todo”. En segundo término, “porque no están claros los motivos del fallecimiento, tampoco se puede descartar la existencia de algún error en la atención” dijo un profesional ligado a la causa.
DECLARACIONES
Desde que se conociera el lamentable deceso el juzgado le tomó declaraciones testimoniales a los padres del bebé, una joven pareja que, proveniente de Misiones se instaló en Bernardo Larroudé en busca de un futuro laboral diferente. También pasaron por el mismo trámite, un vecino de la pareja y un enfermero que atendió al bebé cuando comenzaba a presentar síntomas adversos de salud.
Por parte del tribunal, la ronda incluyó la participación de los titulares del juzgado, del abogado defensor oficial Guillermo Costantino y de la fiscal Ivana Hernández. Así, la madre del bebé fallecido, fue alojada en la comisaría Tercera de General Pico, mientras que el padre fue ubicado en la dependencia policial larroudense.
Como se recordará, poco antes de las 21 del jueves 8 de julio el padre llegó al Centro Asistencial de Bernardo Larroudé con su hijo sin vida. Luego, mediante una autopsia ordenada por la justicia, se dio cuenta de que el fatal desenlace podría haber sido producto de un “edema cerebral”, activando una inmediata investigación por presuntos “malos tratos”.
La instancia siguió con indagatorias concretadas el sábado por la tarde a los padres. En esa oportunidad, los testimonios prestados por los jóvenes no habrían tenido fisuras en cuanto al modo en que se desencadenaron los acontecimientos, mostrándose sorprendidos y sumamente compungidos por la tragedia que los comprometía. Asimismo, ambos pretendieron encontrar en esas exposiciones el motivo por el cual la suerte del bebé se precipitó de manera irremediable. Los investigadores sumaron el domingo siguiente otra declaración brindada por un menor de quince años (hermano del padre del niño fallecido) y durante la mañana del martes 13 otras tres testimoniales. El testimonio del médico forense, escuchado el jueves, era uno de los más esperados por los encargados de la investigación.
POBREZA
La mujer, apenas recuperó la libertad, retornó a Bernardo Larroudé para reunirse con sus afectos cercanos. Desde ese lugar se conoció que lo primero que decidirían en familia sería el retiro del cuerpo del bebé, aún en la morgue, para darle sepultura. Es que el hecho de que se ordenara una autopsia del cuerpo, sumado a la detención de los padres y la evidente orfandad de recursos familiares para hacer frente al traslado y al posterior sepelio hicieron que este acto cristiano quedara suspendido.
(Fuente Diario "La Reforma")
